El kiwi (Actinidia deliciosa y Actinidia chinensis) es un cultivo frutal de alto valor originario de las regiones montañosas y húmedas de Asia Oriental. Cultivado en climas templados y húmedos, requiere un período suficiente de frío invernal para cumplir con las necesidades de frío y asegurar un rebrote vegetativo uniforme.

Esta especie es generalmente dioica; por lo tanto, la polinización cruzada es esencial para lograr la fertilización y la posterior formación del fruto. Una polinización adecuada y el aclareo de flores laterales son prácticas clave para garantizar niveles de producción que cumplan con los estándares comerciales tanto de calidad como de cantidad.