La patata (Solanumtuberosum) es un cultivo de gran importancia económica y nutricional, que se cultiva extensamente en Europa, Asia y América. Representa una de las principales fuentes de carbohidratos para las poblaciones humanas y desempeña un papel fundamental en la seguridad alimentaria y el desarrollo agrícola en muchos países.
Se cultiva tanto para el consumo fresco inmediato como para la industria (patatas fritas, productos congelados, almidón). Estas plantas prefieren suelos sueltos y bien drenados, así como climas templados, con ciclos de cultivo en primavera u otoño, dependiendo de la zona. En condiciones óptimas, los rendimientos pueden superar las 40 t/ha. La calidad del producto depende de la uniformidad del tubérculo, el contenido de materia seca y la ausencia de defectos fisiológicos, parámetros estrechamente relacionados con una nutrición equilibrada y una gestión adecuada del riego.