La alcachofa (Cynarascolymus) se cultiva tanto para el consumo en fresco como para la industria de transformación. La parte comestible es la cabeza floral inmadura, rica en fibras, minerales, polifenoles y cinarina, un compuesto beneficioso para el hígado. La producción de cabezas florales de alta calidad se ve favorecida por un clima templado, mientras que entre los principales desafíos se incluyen las heladas, el estrés hídrico y las infestaciones de insectos como pulgones y gusanos cortadores.